Administración Pública de Cantabria; visión integral y su transformación inminente. (Nº 3)

Plan estratégico 2.035: La Administración Pública en la Comunidad Autónoma de Cantabria (Nº3)


INDICE DEL POST

1.  La Administración Cántabra;  visión integral y objeto de reflexión.  
2.  Objetivo año 2.035: Cuarta revolución industrial.    


“Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano haya experimentado antes». Klaus Schwab

 1.  La Administración Cántabra;  visión integral y objeto de reflexión.

No se descubre nada nuevo cuando se afirma que el Estado Español cuenta con un sistema administrativo bastante complejo, entre otras causas, por los múltiples niveles con los que cuenta . Debido  a su ordenación territorial y administrativa, este modelo está compuesto por un conjunto de entes y organizaciones, que aparecen reflejado en  el ordenamiento jurídico supremo. En este sentido, la C.E. de 1.978 dicta en su Art.137 “El Estado se organiza territorialmente en Municipios, Provincias y Comunidades Autónomas”. Estas entidades gozan de autonomía de gestión y personalidad jurídica plena, por lo que las necesarias reformas en el sector público conllevan en su implantación  una dificultad añadida por la propia configuración del el propio sistema: conflictos competenciales, diferentes niveles de gestión, normativa multiplicada, etc.

Por otro lado, tampoco constituye una novedad hacer referencia a lo que los expertos en gestión publica vienen manifestando a lo largo del tiempo, desde diferentes perspectivas y ámbitos, respecto a la dificultad de transformar un sector excesivamente burocratizado, anquilosado y reacio a cambios.

Trasladando lo expuesto a una visión global de la Administración Pública en la Comunidad de Autónoma de Cantabria , se pueden identificar tres niveles administrativos, el ejercido por la Administración General del Estado, atendiendo a sus exclusivas competencias. El nivel autonómico que ejecuta las competencias asumidas en concordancia al art.148 de la Constitución y su Estatuto de Autonomía. Por último, el nivel municipal en el que Cantabria cuenta con 102 municipios de los 8.124 municipios que existen en la actualidad en el territorio español (INE 2.018). Al tratarse de Comunidad Auntónoma uniprovincial no existe la Provincia como ocurre en otras comunidades del país.

Desde el punto de vista descriptivo, la estructura administrativa cántabra en la actualidad, se detalla organizativamente en nueve Consejerías que forman la Administración Pública del Gobierno de Cantabria, así como su denominación.

En base al Art 11, Decreto 7/2019, de 8 de julio, de reorganización de las Consejerías de la Administración de la Comunidad Autónoma de Cantabria quedan enumeradas;

  1. Presidencia, Interior, Justicia y Acción Exterior.
  2. Obras Públicas, Ordenación del Territorio y Urbanismo.
  3. Economía y Hacienda.
  4. Educación, Formación Profesional y Turismo.
  5. Universidades, Igualdad, Cultura y Deporte.
  6. Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.
  7. Innovación, Industria, Transporte y Comercio.
  8. Sanidad.
  9. Empleo y Políticas Sociales.

Las organizaciones territoriales pueden crear al mismo tiempo la denominada “administración instrumental”, motivando su especialización en la prestación de bienes y servicios. La totalidad de estas entidades están adscritas a la Consejería pertinente, de acuerdo con sus finalidades por razón de materia. Esta «administración instrumental«, que constituye el Sector Público Institucional cuenta en la actualidad   con nueve Organismos Autónomos, tres Entidades de Derecho Público, nueve Fundaciones del Sector Público, catorce  Entidades de Derecho Privado (Portal Transparencia Gobierno Cantabria- https://transparencia.cantabria.es/). Todas ellas hacen un total de treinta y cinco entidades que ocupan, lo que se suele denominar coloquialmente, la “otra administración”. Esta es la «administración» que genera un grado superior de desconfianza y escepticismo por parte de la ciudadanía, pues existe la posibilidad de ser instrumentos partidistas, de oficinas de «colocación de empleo» y «red clientelar» del ejecutivo que ostente el poder en ese momento.

En relación a los organismos autónomos, encomendados al principio de descentralización funcional y autonomía de gestión, dotados algunos de ellos de personal público de la administración general para la consecución de los objetivos marcados, quedan enumerados en nueve los existentes, actualmente:

  1. Centro de Estudios de la Admón. Pública Regional de Cantabria (CEARC).
  2. Oficina de Calidad Alimentaria (ODECA)
  3. Instituto Cántabro de Seguridad Y Salud en el Trabajo (ICASST).
  4. Instituto Cántabro de Estadística (ICANE).
  5. Servicio Cántabro de Empleo. (EMCAN).
  6. Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA).
  7. Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS).
  8. Servicio Cántabro de Salud (SCS).
  9. Servicio de Emergencias de Cantabria (SEMCA).

Es fundamental maximizar el interés en la composición, tanto  de la Administración General de Cantabria , como de sus Organismos Autónomos, por el hecho de   que  el personal adscrito a estas Consejerias y OOAA, tienen la condición de  funcionario o laboral, mostrando su gran relevancia en uno de los estudios específicos de la gestión pública en próximas entradas del Blog, analizando el diagnóstico de uno de los tres principales desafíos que la Administración de Cantabria va a tener que afrontar en un futuro muy presente, el relevo intergeneracional.

Con toda esta Administración Pública, el gobierno de la Comunidad Autónoma de Cantabria tiene la responsabilidad de garantizar los bienes y servicios públicos a los 581.078 cántabros que integran la región (INE 2019).

Después de haber expuesto una visión integral de Administración de la Comunidad Autónoma de Cantabria, como objeto de reflexión cabe indicar que en todo caso dicha estructura administrativa es el instrumento y mecanismo del ejecutivo para potenciar y desarrollar las políticas públicas , por lo que no solo es interesante su composición sino también su actualización a las demandas que la sociedad actual reclama y necesita para afrontar los desafíos del nuevo escenario del S XXI.

2.  Objetivo año 2.035: Cuarta revolución industrial.

El nacimiento de la primera revolución industrial a finales del siglo XVIII hasta avanzado el siglo XIX modificó cambios radicales en la economía, el trabajo y las condiciones de vida. La incorporación del motor de vapor en los molinos y el transporte a través del ferrocarril incrementó el flujo de las sociedades industriales  y urbanas aún innovando en las sociedades agrarias y rurales a través de la maquinaria. A principios del siglo XX, la electricidad y el motor de combustión dan paso a la segunda revolución industrial volviendo a transformar la sociedad civil,  el sector público y privado. El siglo XX termina con la transmisión bajo el principio de velocidad de la información y comunicación con costes reducidos, transformando una nueva forma de interacción mundial en la apertura de un escenario globalizado.

En la actualidad, politólogos, economistas y sociólogos presentan  la cuarta revolución industrial o industria 4.0, en base a una  transformación tecnológica en la que los robots integrados en sistemas ciberfísicos serán los responsables de una transformación radical. En palabras de Klaus Schwab (2016), “Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano haya experimentado antes«.

Participando de esta teoría, la “Cuarta Revolución Industrial”, está presente en la continua transformación del sector privado buscando de estrategias con las que poder competir en un mercado global, cada vez más exigente. La digitalización se presenta como una inversión natural en la modernización de las entidades, aprovechando cada oportunidad. Es innegociable impedir que la tecnología interfiera de lleno en el ámbito público, llegando a modificar su naturaleza tradicional en todas las estructuras. La garantía del bienestar general en la comunidad, depende del compromiso que adquiera la propia administración en el diseño de una sólida planificación con la que afrontar el futuro presente, marcado como objetivo el año 2.035.

J. Javier Cuenca Cervera comenta que el análisis estratégico que debe construir la organización pública, debe basar su estudio tomando como referencia una perspectiva cuantitativa y cualitativa de sus recursos tangibles e intangibles. Por ello, se deberá tener en cuenta un campo amplio de variables y valorar las mismas desde diferentes perspectivas.

El personal de la administración que se integró en la misma en el momento de su constitución como autonomía cuenta, en la fecha actual, con cuatro décadas más, por lo que en los próximos años, el flujo de efectivos que dejarán de prestar servicios públicos es motivo de profunda reflexión y posterior planificación desde las áreas de recursos humanos. Este efecto, sumado a la puesta en marcha de la administración digital, requiere aplicar una estrategia en base a la eficacia y fiabilidad de los procesos selectivos, así como en la madurez de los órganos de selección. El nuevo personal público debe estar liderado por directivos cualificados que puedan llevar a cabo los procesos de innovación, organizando con eficiencia los nuevos recursos personales con diversas aptitudes necesarias para interactuar en un escenario diferente.

La resolución de problemas y necesidades de los administrados es la justificación de la existencia de la administración pública. Cuando los ciudadanos soliciten un servicio público de cualquier actividad, y por cualquiera de las diferentes vías, la administración debe estar a la altura, potenciando en valor su razón de ser. Por este motivo, es necesaria una regeneración intrínseca de la entidad pública.

En este sentido, los modelos administrativos con valoraciones sobresalientes han apostado por dotar de contenido el término “transparente”. La fiabilidad y la confianza administrativa únicamente conocen este concepto como aliado. Por ello, se debe innovar en la apertura de la administración hacia el exterior. La administración electrónica ofrece posibilidades de éxito en la gestión pública, ya sea en la fluidez burocrática como en la participación ciudadanos en la configuración de políticas públicas. Para ello, la administración no solo tiene que conformarse con cumplir las disposiciones impuestas en cuestiones digitales, sino potenciar y fomentar su uso de forma exponencial. La literatura de la ciencia de la administración está en pleno auge demostrando a través de diversos enfoques y teorías las ventajas de la aplicación digital en todas sus modalidades.

El estudio defiende que la comunicación multinivel es la base en la consecución de cualquier estrategia que se debe de llevar a cabo para la consecución de los objetivos. Por tanto, cabe preguntarse ¿de qué sirve la sensibilización sobre un gobierno abierto, rendición de cuentas, búsqueda de participación, etc. si la administración no informa de sus servicios y los ciudadanos no conocen que existen ciertas prestaciones?.

De igual forma, si dichas prestaciones no se conocen es muy difícil que sean empleadas. Atendiendo a esta cuestión, por una parte se analizarán los bienes tangibles que se deben de poner en práctica y por otro el cómo se deben proyectar estos activos a través de bienes intangibles para lograr culminar el proyecto obteniendo el máximo beneficio bidireccional, repercutiendo a la propia administración como al propio ciudadano.

Es complicado vaticinar el futuro tecnológico en las AAPP. La digitalización está modificando los nuevos sistemas de producción en el sector privado, llegando incluso a amortizar profesiones completas, al igual que emergen nuevas tendencias laborales, cumpliendo la máxima de “renovarse o morir”. La simbiosis de la administración pública con la tecnología modificará la naturaleza burocrática como ha sido conocida hasta el momento. Los nuevos procedimientos y la nueva forma de prestar servicios saldrán beneficiados con  la sinergia compuesta del servidor público y la eficaz elección entre las múltiples posibilidades que ofrece la inteligencia artificial.  Desde el presente estudio se sostiene que las cualidades humanas serán las  responsables de guiar los procesos de creación en la innovación y el empleo de la robótica, explorando  vías y escenarios desconocidos hasta el momento.

Por esta razón, se deben planificar la asunción de la inteligencia artificial en las administraciones públicas como complemento cuyo fin es crear valor administrativo de forma conjunta.

La realidad debe tratarse desde el “realismo”, por lo que en el contexto actual la administración se encuentra en la retaguardia en el uso de tecnologías, respecto a sus ciudadanos.

La generación actual, tanto en el ámbito privado como en la esfera pública interactúa en su vida diaria con multitud de aparatos programables para complementar una mayor comodidad y ahorro, otorgando calidad a sus vidas.

El futuro pasa por adelgazar las organizaciones y dotarlas de más volumen en su capacidad, en contra de la situación actual, donde existe un volumen considerable y capacidad discutida.

Considerando lo anteriormente expuesto, la administración pública necesariamente se deberá integrar en el circuito de la robótica, asimilando en su seno y a todos los niveles la revolución tecnológica del momento, o de lo contrario, su legitimidad disminuirá con respecto a los demás sectores sociales y económicos.
Como conclusión, todas estas variables serán objeto de análisis en las próximas entradas en el Blog. Todas ellas necesarias para mantener la estabilidad y garantía de la Administración Pública de Cantabria en los próximos años.


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2 comentarios sobre “Administración Pública de Cantabria; visión integral y su transformación inminente. (Nº 3)

  1. Enhorabuena por el trabajo realizado. Me parece qui introduces unos temas del máximo interés para la reflexión en la modernización del sector público en general y Cantabria, dado su pequeño tamaño, puede ser un excelente campo de desarrollo por su facilidad para probar nuevas experiencias innovadoras.

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    1. Buenas Pablo De Castro.

      Sin duda es necesario planificar una estrategia para afrontar los retos venideros a los que se enfrenta el sector público. Y como dices creo que Cantabria puede ser un laboratorio social para potenciar un Administración Pública del siglo XXI , debido a su volumen y población . Si ninguna duda la administración pública es un catalizador de riqueza y bienestar para la región .ire desarrollando el estudio y reflexionaremos con inputs interesantes y necesarios . Gracias y Saludos.

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