Plan estratégico 2.035: La Administración Pública en la Comunidad Autónoma de Cantabria (Nº1)

El objetivo de las próximas entradas del Blog, no es otro que adentrarnos en un viaje por la Administración Pública de Cantabria, analizando todas las variables posibles que deben ser tenidas en cuenta en la gestión pública actual. Por esta razón, a lo largo de las entradas del blog, aparecerán referencias a investigadores, profesores, técnicos, etc… que desde sus trabajos o publicaciones llevan demandando con urgencia, desde hace años, una necesaria transformación de las administraciones públicas en todos sus niveles, para lograr que la sociedad del Siglo XXI tenga una administración pública del Siglo XXI.

INDICE DEL POST  
1. La importancia de la Administración Publica. Cantabria
2. Una Administración actual, para una sociedad actual
3. Objetivo: Analizar cuatro pilares básicos.  
La Comunidad Autónoma de Cantabria, debido a su volumen territorial y administrativo, posee un perfil apropiado que permite la aplicación de diferentes teorías doctrinales y análisis comparados con las que se pueden conseguir objetivos tangibles. La apuesta en la modernización de su sistema administrativo y burocrático tiene que ser entendida como un activo capital en la región, con el fin de lograr una óptima convivencia pública, garantizando el bienestar general de sus ciudadanos , dotando a cada uno de ellos el valor necesario para lograr una interacción fluida y cercana.

1. La importancia de la Administración Pública. Cantabria

La  Administración Pública se considera un elemento de especial importancia en el desarrollo de cualquier sistema político y constituye un eje básico para la convivencia de cualquier comunidad, a la vez que contribuye, de manera relevante, en la creación de riqueza en cualquier sociedad.

De hecho, la administración pública es el instrumento que actúa de brazo ejecutor de la política, de modo que ésta última utiliza las distintas administraciones públicas para, en base a la prestación de bienes y servicios, lograr el cumplimiento de sus políticas, con la finalidad última de garantizar el bienestar e interés general de los diversos grupos que existen en la sociedad.

Por este motivo, a través de la percepción que los ciudadanos tienen respecto de la  gestión pública, se podría conocer cuál es el grado de  satisfacción con los representantes electos. Lo anterior tiene su representación normativa en la propia Constitución Española (C.E.) de 1.978 en su Artículo (Art.) 103 manifiesta que la Administración Pública “sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la Ley y al Derecho”.

Defendía Cosculluela Montaner, que  para lograr una óptima gestión pública es necesaria “la ordenación de los medios personales, reales y financieros para el más eficaz  cumplimiento de las funciones encomendadas a una entidad”. Con estas directrices, a lo largo de sucesivas entradas, iremos efectuando un análisis profundo de diferentes variables y de sus respectivas derivadas en relación al contexto social del momento y a las demandas de la sociedad actual.

La Comunidad Autónoma de Cantabria, debido a su volumen territorial y administrativo, posee un perfil apropiado que permite la aplicación de diferentes teorías doctrinales y análisis comparados con las que se pueden conseguir objetivos tangibles. La apuesta en la modernización de su sistema administrativo y burocrático tiene que ser entendida como un activo capital en la región, con el fin de lograr una óptima convivencia pública, garantizando el bienestar general de sus ciudadanos , dotando a cada uno de ellos el valor necesario para lograr una interacción fluida y cercana.

2. Una Administración actual, para una sociedad actual

La administración pública de Cantabria, como elemento vertebrador e intermediario del poder público, necesita una seria y profunda reflexión sobre la gestión pública en el nuevo escenario universal. El presente siglo nace con una gran crisis económica de nivel mundial, sumado al desarrollo de la Ola Tecnológica de la Información y Comunicación (TIC´s) en  todos los niveles, han activado y propiciado un cambio sustancial en las relaciones de convivencia en la sociedad, activando novedosas variables en el campo de las ciencias sociales.

La citada  inestabilidad económica,  sumada a  alarmantes casos de corrupción en los diferentes niveles administrativos ha transformado intereses en la sociedad. Por un lado, cierto sector de la población muestra interés por la necesaria transformación de la gestión pública y otra parte, alimenta un interés en potenciar el auge de los populismos. La supervivencia de las instituciones pasa por promover la demanda ciudadana de ser participe como un  actor principal en la toma de decisiones de las políticas públicas. El uso de la tecnología, posibilitando  una multiplicidad de canales de comunicación fomenta ese interés de la sociedad, teniendo como un objetivo la transparencia en la toma de decisiones políticas que afectan al bienestar de la sociedad.

Esta convulsión social “post-crisis” ha incorporado una novedosa variable a tener en cuenta en el ámbito administrativo. El multipartidismo del parlamento cántabro  actual deberá formular posiciones conjuntas con la que desarrollar de forma común el funcionamiento de las AAPP a través de un  compromiso responsable ante los ciudadanos. Esta cooperación y colaboración de la esfera política, no  puede pasar desapercibida dicha situación en la nueva gestión pública, que, de forma inevitable, marcará la agenda de la Administración Pública.

La Comunidad Autónoma de Cantabria tiene como objetivo sine qua non alcanzar una conexión real, de obligada finalidad, en defensa de mantener una Administración Pública de calidad, por y para toda la sociedad. El cambio requiere un diagnóstico inicial de la situación de la administración en la actualidad, con el fin de poder explorar y activar todos los recursos que tenga al alcance.

Además de lo expuesto, se debe añadir la existencia de un crecimiento público-administrativo, que tiene como prioridad satisfacer las nuevas demandas de una sociedad cántabra comprometida, respecto a los desafíos existentes en la esfera global, resumidos con la Agenda 2.030 , presente en los mensajes políticos en la década actual como indicador de los retos próximos: protección del medio ambiente, derechos humanos, igualdad de género, seguridad, ética, cambio climático, globalización, tecnología, migración, despoblación,  etc.

La Administración Pública de Cantabria debe realizar una profunda reflexión desde una perspectiva de micro análisis, con el objetivo de impulsar una participación en la que intervengan todos los actores de la sociedad, y poder diseñar, en conjunto, una hoja de ruta para afrontar los desafíos que se presentan a corto plazo, rompiendo la barrera problemática y viral que atesoran las organizaciones públicas: el anquilosamiento institucional, ese problema de las administraciones públicas  que advertía  el Hijo Predilecto de Cantabria, D. Eduardo García de Enterría.

Es primordial, hacer comprender a los entes públicos que están obligados a  liderar el proceso de cambio a través de su potencial y recursos, recordándoles, además, que ostentan la responsabilidad de llevar a efecto dicho proceso. Para ello, se deben activar diferentes mecanismos que actúen como palancas de acción en la transformación, penetrando en el ámbito económico, social, político y tecnológico.

Para ello, es  fundamental tener presente la comparativa social-administrativa como papel esencial a la hora de transferir y trasladar las oportunidades de la esfera global a nivel local y viceversa, por lo que los actores que componen y participan en la forma de gestionar la Administración Pública deben ser receptivos y capaces de intervenir de forma directa en la modernización de las instituciones públicas. En virtud de la eficacia y eficiencia pública, es necesaria, la activación del Triángulo de actores que frena la transformación de las Administraciones Públicas. En este sentido, Rafael Jiménez Asensio, menciona a la clase política, organizaciones sindicales del sector público y el corporativismo burócrata  que forman los estratos altos de la función pública, como vértices responsables de la transformación interna y  necesaria. Sin duda, este triángulo,  será tratado como análisis micro en próximas entradas. Compartiendo cada palabra de esta reflexión, es de vital importancia que el mencionado trío de actores debe guiar a la administración cántabra, en base a una Responsabilidad Social, en la  búsqueda de una sinergia con el sector privado y  sumado a la participación ciudadana para la consumación de objetivos.

Tras un diagnóstico inicial del estado actual de la Administración Pública en la Comunidad Autónoma de Cantabria, iremos minimizando un  análisis de  cuáles son los principales desafíos a los que se debe enfrentar nuestra administración con el objeto de potenciar su funcionamiento y establecer instrumentos, que de forma real, permitan afrontar los retos presentes; reorganización del personal, adquisición de confianza institucional y digital, así como la integración de la gestión de los mega datos  y la robótica.

Lo anterior debe logarse a través del diseño e implantación de un Plan estratégico de transformación con el objetivo de mejorar y optimizar su funcionamiento, sus recursos y la calidad en la prestación de sus servicios, a través del personal y los  necesarios “bienes intangibles” que muestra   María José Canel en su última obra sobre Comunicación de las Instituciones Públicas, fundamentales para mejorar  el funcionamiento interno de las instituciones cántabras por un lado, y garantías para asumir la adaptación en nuevos escenarios del siglo actual, edificando  “Un planteamiento neopúblico, en cambio, propone conseguir la legitimidad y credibilidad social mediante el refuerzo de una cultura administrativa edificada sobre unos sólidos valores y ética pública”, como define  Carles Ramió Mata.  

3. Objetivo: Analizar cuatro pilares básicos.

Es por ello la necesidad de inferir en   cuatro pilares principales a tener en cuenta en todas las decisiones que deban ser tomadas a partir de la fecha.

Para lograr un  diagnóstico real de la situación de la administración cántabra en la actualidad, es importante conocer una breve  introducción de la administración de Cantabria desde su creación hasta la fecha para lograr una comprensión sobre sus  recursos humanos (edades, perfiles etc.) existentes en la administración autonómica como un factor relevante en la implantación de cualquier cambio organizativo.

Con el objeto de diseñar un Plan Estratégico, en un periodo de los próximos quince años (2.035), es básico tener presente cuatro pilares fundamentales que iremos desmenuzando en entradas sucesivas: el cambio generacional de la administración de Cantabria, la apertura de la administración pública al ciudadano y la asunción de la inteligencia artificial, así como el instrumento canalizador de todo ello.

Como un adelanto es necesario destacar que en el año  2035 más del  sesenta por ciento de la plantilla actual de la administración pública de Cantabria dejará de prestar servicios en la administración, por lo que existe una variable cuantitativa de relevancia relacionada con la pérdida de capital humano, así como su posterior trascendencia en las políticas de reposición,  con el consiguiente perjuicio sobre la pérdida del conocimiento administrativo,  que ocasiona la desvinculación de este bloque generacional. Por ello, resulta fundamental la captación de talento en los procesos selectivos, así como la  formación continua del servidor público, como eje trasmisor en la puesta en práctica del nuevo modelo de administración, recuperando el principio vocacional, como medio de atención en la relación con el administrado. Por lo anterior, el relevo generacional se considera como el primer gran desafío al que debe enfrentarse la administración pública en Cantabria.

Por otro lado, un segundo desafío, a abordar desde la gestión pública autonómica debe relacionarse con un enfoque más global, que afecta a la mayoría de las administraciones públicas españolas y europeas en este momento, como es  el análisis del potencial de la propia administración como entidad garante de valores y principios, basando su objetivo en una prestación de servicios, fundamentada en la calidad, credibilidad y confianza.

A través de la intermediación de la propia administración, aplicando principios éticos, participativos y transparentes, como ejes en la modernización del sistema público.

Como tercer desafío, el objetivo centra su atención  en comprender la importancia y las oportunidades que ofrece la asunción de la tecnología y de la Inteligencia Artificial (IA) en el seno de cualquier proceso productivo ligado a cuestiones operativas de adaptación al momento tecnológico actual y a una nueva forma de interacción social que ya se está aplicando en sectores privados. Con relación a lo anterior, los diferentes sectores privados y la industria en general, convierten en valor su aportación a la empresa, incluso la comunidad internacional considera como la cuarta revolución industrial, la puesta en marcha de la robótica en el sistema.

Los últimos informes elaborados por Accenture Research en colaboración con Frontier Economics, entidades que miden  el impacto económico de la inteligencia artificial en el valor agregado bruto (VAB) de las corporaciones, advierten que la Inteligencia Artificial en el año 2.035 incrementarán hasta un 38% los beneficios en el ámbito empresarial, llegando hasta un 60% en los sectores en donde el capital humano es indispensable. Unos de los motivos por lo que la burocracia y el servicio público no deben ser ajenos a dicha revolución y están obligados a encontrar en sus algoritmos y digitalización la potenciación  de las AAPP.

Por último, es necesario planificare  el diseño , la  puesta en marcha de recursos y mecanismos que permitan de una manera ordenada y planificada trasladar los conceptos y objetivos asociados a cada uno de los desafíos mencionados al propio seno de la administración.

Como conclusión, potenciar  un organismo capaz de poder implementar toda la estrategia   integrada a través de un  laboratorio central de Innovación, tecnología y modernización de la Administración Pública en Cantabria.

Es necesario potenciar la proactividad de las administraciones públicas, de lo contrario la calidad de los servicios públicos están abocados al sufrimiento. Por la protección de unos servicios públicos de calidad , quedáis invitados a conocer otra perspectiva de la administración pública de  Cantabria.

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